Con frío, llovizna y una condición cambiante en Poconchile, miles de personas asistieron al tradicional Festival del Choclo ya sea para comer algo rico, visitar el poblado con sus tours patrimoniales o ver a su artista favorito en escena.
El viernes se realizó la inauguración del evento con la presencia de autoridades locales, quienes dieron el vamos a tres días de pura fiesta. El primer artista en subir al escenario fue el artista local “Carlos Fernando”, acompañado por el también grupo local “Echale salsita”, reafirmando el compromiso municipal en el apoyo al artista local. Luego se dio paso a la presentación estelar del grupo colombiano La Sonora Malecón. Lamentablemente el grupo Agua Bella no pudo llegar al compromiso por condiciones climáticas adversas, pero la organización supo continuar con el show y entretener a los miles de asistentes.

Para el sábado, ni el kilométrico taco, ni el frío fueron impedimentos para que más de 15.000 personas llegaran al esperado show de Stefan Kramer y Kumbia Fusión. Aunque las actividades partieron más temprano con los tours patrimoniales de Lluta que llevaron a la gente a conocer un poco más de la historia del valle. En escena mientras se presentaba Eingell Baltra, Nickoh el Fantasma ft. El Coreano Crazy y Largo Trecho. Quienes hicieron calentar al masivo público que esperaba en la explanada.
El alcalde de la ciudad, Orlando Vargas, destaca que la realización de esta edición del choclo logró el mismo o más éxito que ediciones anteriores: “Todos estos eventos han sido exitosos invirtiendo menos dinero de otros años. Como dijo Stefan Kramer, lo azules y no me cabe duda que así va a ser”.
Los locatarios presentes en esta edición sacaron cuentas alegres en sus ventas, todo gracias a la gran concurrencia de público a la festividad. Ivonne, locataria de “El Choclito Selfie” comenta que le fue “Super bien, estuvo muy movido desde la tarde y se vendió todo”.
Otra locataria que se sumó a este positivo balance fue Noelia, quien con su puesto “Donde Santi” no daba abasto casi: “ Ha estado muy lleno, entre los dos primeros días ya vendimos casi todo, el viernes tuvo que venir una prima a ayudarme para poder vender”.
El día domingo ya más relajado, cientos de familia acudieron a un poblado que presentaba leves chubascos y que convirtió en un panorama familiar muy típico del sur en pleno desierto. Para eso no faltaron la venta de churrascas, sopaipillas, empanadas, pasteles de choclo, entre otras. Una fiesta que se vivió día a día y que logró convocar por sobre las expectativas que, algunos mala leche, le daban.
Ilustre Municipalidad de Arica