Entre partidos, puntos, celebraciones y emociones propias de un campeonato internacional, una fotografía tomada durante el reciente torneo femenino de vóleibol escondía una historia que iba mucho más allá de la competencia.
En ella aparece Hugo Valenzuela, entrenador del Club Luis Rojas Araya de Huasco, acompañado por sus jugadoras y sosteniendo un recuerdo especialmente significativo: la camiseta que utilizaba su hija, Milha Valenzuela Cliff, cuando jugaba vóleibol en categoría Sub-14.
Milha falleció el 18 de octubre de 2025, seis días después de sufrir un accidente cuando se dirigía junto a su familia a una nueva fecha de una liga de vóleibol en la que participaba. En el mismo accidente falleció su madre, Maryory Cliff Díaz.

Pero cuando Hugo habla de su hija, su relato rápidamente se aleja de aquel episodio y vuelve a las canchas, a los partidos, a sus compañeras, a los bailes y celebraciones con las que Milha festejaba cada punto. Y, sobre todo, vuelve al vóleibol.
Desde muy pequeña, Milha desarrolló una profunda pasión por este deporte. Con apenas 10 años ya competía en las categorías Sub-14 y Sub-16, compartiendo cancha y creciendo junto a varias de las jugadoras que hoy continúan defendiendo al club de Huasco. Era la más pequeña del grupo, recuerda su padre, pero también una de las más destacadas.
“Mi hija se caracterizaba por ser una niña muy alegre, amiga de sus amigas. Tenía un corazón muy grande y una pasión por el deporte, pero no cambiaba su vóleibol por nada”, nos cuenta Hugo.
Una camiseta que sigue viajando con el equipo
La camiseta que llegó hasta Arica no fue escogida al azar. Era la que Milha utilizaba cuando jugaba en la categoría Sub-14 y llevaba estampado “Clifft”, el apellido de su madre. Según recuerda cariñosamente Hugo, ella había decidido utilizarlo porque “Valenzuela era muy largo”. Hoy esa prenda se ha convertido en uno de los tesoros que acompañan al entrenador y a sus jugadoras.
“Portar su camiseta es rendirle un homenaje, ya que el equipo siempre la busca de alguna manera. Su legado quedó plasmado en ellas y de esa manera sienten que siempre está ahí con el equipo”, relata su padre.

No es solamente Hugo quien procura mantenerla cerca, son las propias jugadoras quienes se preocupan de que, antes de emprender un nuevo viaje, las pertenencias de Milha formen parte del equipaje.
“Normalmente ellas me dicen que debo llevar todo de mi hija: las zapatillas, las calzas, la polera, las mangas, todo debo llevar”, cuenta.
Por eso la fotografía tomada en Arica tiene un significado especial, las jóvenes quisieron nuevamente retratarse junto a aquella camiseta porque para ellas Milha no es solamente el recuerdo de la hija de su entrenador. Fue su compañera, creció con ellas y compartió con el mismo grupo su amor por el vóleibol.
Ella no ha partido
Para Hugo, llevar consigo una camiseta, una fotografía o alguna de las pertenencias de su hija se ha transformado en una forma de mantener presentes aquellos pequeños detalles que hicieron única a Milha. “Llevar su nombre, su camiseta o su foto significa que ella no ha partido, sino que aún permanece con nosotros de una u otra manera”, agregó su padre. Y esa presencia, dice, aparece especialmente en la cancha.
La idea de viajar acompañado por sus recuerdos, explica Hugo, nació de una necesidad sencilla y profundamente humana: “tenerla siempre conmigo, atesorar cada recuerdo, sentir su presencia siempre”.
Por eso, cuando el Club Luis Rojas Araya emprendió el largo viaje desde Huasco hasta Arica para participar del campeonato, en el equipaje había espacio para algo más que implementos deportivos. También viajaba su camiseta.

La camiseta de una pequeña voleibolista que alguna vez compartió la cancha con aquellas mismas jóvenes y cuyo recuerdo continúa encontrando un lugar en cada nuevo desafío del equipo. “Traer este tesoro a Arica fue muy lindo, porque sé que desde algún lugar del cielo estaban ahí las dos, madre e hija juntas, apoyando a las chicas, a sus compañeras”, concluye Hugo.
Y así, aunque su nombre no figurara en la nómina oficial del campeonato, para el Club Luis Rojas Araya de Huasco Milha también estuvo en Arica.
Ilustre Municipalidad de Arica