La gloriosa historia cuenta que el domingo 15 de abril de 1962, una verdadera marea humana asistió a la reinauguración del estadio Municipal de Arica. El recinto lucía imponente tras la remodelación financiada por la Junta de Adelanto. El rectángulo de tierra había sido reemplazado por una cancha de pasto, y las pequeñas galerías de madera por robustas aposentadurías para 16 mil espectadores. El recinto ubicado en la avenida 18 de Septiembre comenzaba a caminar hacia la gloria eterna.
La historia cuenta que, en la reinauguración del estadio municipal, la selección chilena, la misma que ese año se consagró tercera del mundo, derrotó 3 x 0 a la selección de Arica. En un acto difícil de igualar, y como pocas veces ocurre en Chile, el fútbol le ganó al centralismo, y los ariqueños pudieron ver en persona a los jugadores que idolatraban a miles de kilómetros de distancia.

Semanas después, comenzó el Mundial del 62. Y junto al inicio de la fiesta universal, falleció el organizador de la Copa del Mundo, Carlos Dittborn. Para homenajear al histórico dirigente la municipalidad bautizó el estadio con su nombre.
El estadio “Carlos Dittborn”, es pasado, presente y futuro. Por eso, el alcalde Orlando Vargas, que el año 62 tenía 10 años de edad, está empeñado en vestir de gala al estadio donde Chile derrotó 2 x 1 a Rusia y clasificó a las semifinales del Mundial del 62.
Vargas está trabajando en el cierre perimetral, en la reconstrucción de las canchas que fueron inauguradas para el Mundial del 62, y pensando en grande como los dirigentes deportivos de antaño, quiere aume​​ntar el aforo del recinto para que San Marcos de Arica juegue una copa internacional.
Ilustre Municipalidad de Arica