Coloquialmente se podría decir que se destapó la olla del carnaval. Bailarines acudieron al concejo municipal para acusar irregularidades y hasta fraudes para evitar que algunas agrupaciones participen de la gran fiesta ariqueña. Y tras escuchar los reclamos, inmediatamente los concejales tomaron la palabra para presentar sus propias denuncias y pedir que este sea el momento de un cambio profundo.
La primera intervención vino por parte de la concejala Jacqueline Boero, indignada por el relato de los dirigentes, le pidió al alcalde ponerse firme y ordenar la situación y si no les gusta, que lo organicen ellos solos “Hay que empezar a ordenar la mesa, porque el alcalde es el dueño de casa. Ya está bueno ya que se golpee la mesa, el carnaval no es de unos pocos. Si fuera así, háganlo de forma particular. Es la municipalidad quien manda y tiene que poner las reglas. Si no les gusta, que lo hagan particular y paguen todo”.

Además, la concejala cuenta que cuando ingresó a ejercer el mandato popular, los dirigentes carnaval la excluyeron de todo “Del minuto 1 nos dijeron que no nos metiéramos, porque las cosas se hacían así por años. Si no llegan a acuerdo, hagan lo mismo que con la ginga y van a sobrar bailarines que quieran participar”.
Otra concejala que denuncia hechos violentos es Carolina Medalla, quien habla de una agresión a un colega y comenta que vivió la misma situación de Boero, donde le dijeron que no tenía voz en la mesa carnaval “Ningún concejal puede quedar ajeno. El año pasado la gente casi agredió al concejal Rodríguez, en ese momento lo agredieron y estaban los colegas con miedo. Esto es como una mafia y siento que ellos creen que están haciéndonos un favor y sin la municipalidad ellos no tendrían carnaval. No puede ser que nos digan que hay que callarse y que no podemos opinar. Llegó la hora de tomar decisiones”.
Increíblemente las denuncias de actitudes violentas siguieron. El regidor municipal, Víctor Sepúlveda dice que esto era cosa de tiempo que se destapara, cuenta que tuvo que salir escondido y pide tomar medidas urgentes “Esto es crónica de una arrogancia anunciada. El primer año de carnaval tuve que arrancar por una escalera porque nos querían pegar. Hoy tenemos que tomar el toro por las astas y hacer el carnaval de los ariqueños”.
Daniel Manríquez, concejal que se caracteriza por no tener pelos en la lengua, va fuerte y de frente con la grave situación. Donde acusa que hay un secuestro dirigencial “ Lo que hoy pasa en estas asociaciones es que el carnaval está secuestrado, se rige solo por la política de ciertas directivas. El evento es municipal, la logística es municipal, el evento es de patrimonio cultural inmaterial. Es tiempo que la burocracia política salga de esto. Es momento que usted alcalde le devuelva el carnaval a los bailarines y se lo quite a los directorios que cometen este tipo de injusticia”.
La siempre asertiva edil municipal, Dolores Cautivo, les deja un recado a los dirigentes, quienes creen tener el mando del carnaval y olvidan que las reglas las pone la municipalidad “ Me parece que no hay ninguna posibilidad de que se haga un carnaval si no se cumplen las reglas que pone el municipio. Hay que llevar la democracia del carnaval y devolvérselo a los verdaderos dueños, los bailarines”.

Finalmente fue la concejal Susan Vega quien les recordó a los que prohíben ingresos de agrupaciones que la plata no sale de sus bolsillos, sino que de la municipalidad y sin esos recursos el carnaval no se puede realizar “ Quienes aprueban los recursos, que son de todos los ariqueños, es este concejo. Hago un llamado a que se ordene el carnaval, quienes tienen la potestad de votar los recursos son estos concejales, no ellos”, cerró Vega.
Ilustre Municipalidad de Arica