El alza de la bencina fue un shock para todos en Chile, si bien el gobierno anunció medidas paliativas para transportistas como taxis y buses escolares, los buses interurbanos y de carretera sufrirán el golpe directo del combustible. Lo que se traducirá si o si en un alza en el precio de los pasajes.
Desde el Terminal de Buses de Arica, su encargado, Iván Gutiérrez, explicó que existe un incremento proyectado del 25% en el precio del pasaje y que este no responde únicamente al encarecimiento de los combustibles, sino también a otros factores asociados a la operación del sistema “El aumento no solo se debe al combustible, sino también a la falta de regulación. Hoy, cada bus que sale debe pagar cerca de $15.000 por derecho de losa, lo que se repite en casi todas las ciudades del país”, señaló, apuntando a una cadena de costos que termina impactando directamente en los usuarios.
En ese contexto, Gutiérrez destacó medidas locales que buscan mitigar el impacto en la comunidad, como la rebaja en el uso de losa en el Terminal Internacional “El análisis realizado a fines de 2025 permitió reducir en un 50% este cobro, lo que ayuda a estabilizar tarifas como la de Arica-Tacna, que se mantendrá en $4.000. Esto beneficia especialmente a la tercera edad, que es quien más utiliza este servicio”, explicó. Sin embargo, advirtió que la situación podría tensionarse si no existen apoyos similares para transportistas de países vecinos, lo que podría generar alzas por efecto de la reciprocidad.
El encargado también advirtió sobre la alta demanda de transporte en la zona y la dificultad de reemplazarlo por otras alternativas como los vuelos “Diariamente se movilizan cerca de 4.000 personas en buses y taxis, y solo desde el terminal nacional salen unos 70 buses con alrededor de 2.000 pasajeros. Pensar que esto se puede suplir con vuelos es poco realista; a lo más uno o dos vuelos interregionales podrían cubrir parte de la demanda”, afirmó, subrayando el rol estratégico de Arica como puerta de entrada y salida del país.
Gutiérrez advirtió que el alza de los combustibles golpea con mayor fuerza a Arica debido a su alta dependencia del transporte terrestre, afectando especialmente a trabajadores y actividades clave de la zona. “Los más afectados son los empleados de los servicios mineros que operan en las regiones contiguas que, debido a la naturaleza de sus jornadas laborales, están obligados a desplazarse en turnos de 7x7, 10x10, entre otros. También afecta enormemente al comercio en los tramos Arica-Iquique y a las personas que viajan por temas de salud”, señaló.
Finalmente, Gutiérrez cuestionó la falta de anticipación por parte de las autoridades frente a un escenario que, a su juicio, era previsible, especialmente en zonas con alta concentración de trabajadores “Es evidente que el Estado debió anticipar las subidas, al menos en lugares donde se concentraba la fuerza laboral, eso era un hecho conocido. La industria del transporte es complicada, pero siempre trata de prever los costos futuros. Si el alcalde Vargas, con el apoyo del consejo municipal, lo anticipó, ¿por qué no lo hicieron las organizaciones implicadas?”, concluyó.
Ilustre Municipalidad de Arica