Con una cena de camaradería, realizada en el Casino Arica, la municipalidad reconoció la labor de los dirigentes vecinales de la comuna.
Junto a la totalidad de las directivas de agrupaciones vecinales, estuvo el alcalde subrogante Osvaldo Abdala, además del concejal Emilio Ulloa y jefaturas de diversas aéreas del municipio, especialmente aquellas ligadas al ámbito social.
En la oportunidad, estuvieron como invitados estelares los gemelos Yerko y Edward Araya, de reciente participación en las Olimpiadas de Londres, ocasión en la que fueron reconocidos en nombre de la comunidad por parte del alcalde (s) Abdala y el edil Ulloa.
Posteriormente, 18 dirigentes recibieron distinciones por haber destacado en su rol en beneficio de las juntas vecinales que representan y por el nexo que han generado con el municipio.
Tras este reconocimiento, María Teresa Cortés, presidenta del Conjunto Habitacional Villa Horizonte, valoró el reconocimiento “porque nos insta a ser mejores a favor de quienes han depositado en nosotros su confianza, como son nuestros asociados”.
“Creo que esta distinción no hace más que ratificar los nexos que hemos establecido con una de las muchas entidades con las que nos corresponde trabajar en beneficio de nuestros representados”, expresó Luis Contreras, presidente de la Villa John Wall.
Por su parte, el alcalde (s) Abdala, valoró la labor de los dirigentes vecinales en su conjunto, “porque trabajan de corazón y por vocación en pos de lo mejor para sus respectivos conjuntos vecinales, destacando su proactividad, por alcanzar mejores estándares de vida e inclusive promoviendo iniciativas, que durante estos últimos meses hemos visto cristalizadas, en donde han procurado amalgamar sus aspiraciones y que nosotros como municipio hemos sabido interpretar”.
A su vez, el edil Ulloa, expresó que “suman a su valiosa labor un compromiso destacable, con una alta cuota de incomprensión y para qué decir de sus núcleos familiares. Pero sus resultados están a la vista y que vemos en estos días”.
Ambos concordaron que el rol de sensores de los dirigentes vecinales sobre las instituciones se traduce en una mejor acción, en una retroalimentación diaria para alcanzar el desarrollo de la comunidad en forma equilibrada, cuyo objetivo final es el bien común. |